
5º DOMINGO DE PASCUA
1. CANTO DE ENTRADA
¿Quién será la mujer que a tantos inspiró
poemas bellos de amor?
Le rinden honor la música y la luz,
el mármol, la palabra y el color.
¿Quién será la mujer que el rey y el labrador
invocan en su dolor? el sabio, el ignorante,
el pobre y el señor, el santo al igual que el
pecador
MARIA ES ESA MUJER
QUE DESDE SIEMPRE
EL SEÑOR SE PREPARO
PARA NACER COMO UNA FLOR
EN EL JARDIN QUE A DIOS ENAMORO
2. SALUDO
Hermanos, sean bienvenidos a esta celebración
pascual. La gracia y la paz de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y
la fuerza el Espíritu Santo estén con todos ustedes.
3. PRIMERA LECTURA
Les contó cómo había visto al Señor en el camino.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
9, 26-31
Cuando Pablo regresó a Jerusalén, trató de
unirse
a los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no creían que se hubiera
convertido en discípulo.
Entonces, Bernabé lo presentó a los apóstoles
y les refirió cómo Saulo había visto al Señor en el camino, cómo el Señor le
había hablado y cómo él había predicado, en Damasco, con valentía, en el nombre
de Jesús. Desde entonces, vivió con ellos en Jerusalén, iba y venía, predicando
abiertamente en el nombre del Señor, hablaba y discutía con los judíos de habla
griega y éstos intentaban matarlo. Al enterarse de esto, los hermanos condujeron
a Pablo a Cesaréa y lo despacharon a Tarso.
En aquellos días, las comunidades cristianas
gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria, con lo cual se iban consolidando,
progresaban en la fidelidad a Dios y se multiplicaban, animadas por el Espíritu
Santo.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor
4. SALMO RESPONSORIAL
R.- Se alegra mi corazón,
mi herencia es el Señor (2)
Le cumpliré mis promesas al Señor
delante de sus fieles.
Los pobres comerán hasta saciarse
y alabarán al Señor los que lo buscan:
su corazón ha de vivir para siempre. R.
Recordarán al Señor y volverán a él
desde los últimos lugares del mundo;
en su presencia se postrarán
todas las familias de los pueblos.
Sólo ante él se postrarán todos los que mueren.
R.
Mi descendencia lo servirá
y le contará a la siguiente generación,
al pueblo que ha de nacer,
la justicia del Señor y todo lo que él ha hecho.
R.
5. SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del apóstol san
Juan
3, 18-24
Hijos míos: No amemos solamente de palabra;
amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos que somos de la verdad
y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que
ella nos reprochare, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y todo
lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra
confianza en Dios es total.
Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios
y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de él todo los que le pidamos.
Ahora bien, este es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo,
su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme el precepto que nos dio.
Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios
y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu que él nos ha dado, que él
permanece con nosotros.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor
6. ALELUYA
R. Aleluya, Aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor;
el que permanece en mí, da fruto abundante.
R. Aleluya, Aleluya.
7. EVANGELIO
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto
abundante.
@
Lectura del santo Evangelio según San Juan
15, 1-8
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Yo
soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto
en mí, él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras
que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede
dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no
permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en
mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que
no permanece en mí se le hecha fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo
recogen, lo arrojan al fuego y arde.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen
en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste
en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos».
Palabra del Señor. R. Gloria a Tí,
Señor Jesús
8. CREDO
Creo en Dios, Padre todopoderoso.
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu
Santo, nació de santa María Virgen.
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos, y está sentado a la derecha
de Dios,
Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo.
La santa Iglesia católica, la comunión de los
santos,
el perdón de los pecados,
La resurrección de la carne y la vida eterna.
Amén.
9. ORACION DE LOS FIELES
Dispuestos a dar frutos de vida, pidamos al
Padre que esta vida llegue a todos los hombres.
Oremos diciendo: Padre, escúchanos.
-- Por la Iglesia: que cada día esté más unida
a Jesucristo; que se deje transformar por él y dé fruto predicando la alegre
noticia del Reino de Dios. Oremos.
-- Por los trabajadores: que todo el mundo pueda
disponer de un puesto de trabajo digno; que se consiga una mayor justicia en
las relaciones laborales y que se termine con toda explotación, especialmente
de los más jóvenes. Oremos.
-- Por los países del tercer mundo: que crezca
la solidaridad entre las naciones del Norte y las del Sur y acaben las situaciones
de opresión y de dominio. Oremos.
-- Por nuestra comunidad, especialmente por
quienes en estas fiestas pascuales reciben el Bautismo o la Confirmación o se
acercan por primera vez a la mesa de la Eucaristía: que aumente en todos la
fe y el amor verdadero a los hermanos. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras oraciones. Concédenos
poder vivir unidos de todo corazón a tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina por
los siglos de los siglos.
10. CANTO DE OFERTORIO
SENOR, TE OFRECEMOS
EL VINO Y EL PAN.
ASI RECORDAMOS
LA CENA PASCUAL.
Porque tú sólo eres bueno, Señor; queremos cantar:
tus misericordias ¿Quién podrá cantar?
11. ORAD HERMANOS...
R. El Señor reciba de tus manos este sacrificio,
para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa
Iglesia.
12. CANTO DE COMUNION
TAN CERCA DE MI
TAN CERCA DE MI
QUE HASTA LE PUEDO TOCAR,
JESUS ESTA AQUI.
Míralo a tu lado por la calle,
caminando entre la multitud.
Muchos ciegos van sin quererlo ver
llenos de ceguera espiritual.
Le hablaré muy quedo al oído,
le diré las cosas que hay en mí,
y que sólo a El le interesarán,
El es más que amigo para mí.
No busques a Cristo en lo alto,
ni lo busques en la oscuridad,
muy dentro de tí, en tu corazón
puedes adorar a tu Señor.
13. CANTO FINAL
DIOS ESTA AQUI,
QUE HERMOSO ES,
EL LO PROMETIO,
DONDE HAY DOS O TRES
QUEDATE SEÑOR,
QUEDATE SEÑOR,
QUEDATE SEÑOR,
EN CADA CORAZON:
QUEDATE SEÑOR,
QUEDATE SEÑOR
QUEDATE SEÑOR EN MI,
EN MI, EN MI
El Espíritu de Dios se mueve,
se mueve, se mueve,
El Espíritu de Dios se mueve,
dentro de mi corazón.
1. Felicitación
Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada María,
te ofrezco desde este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.
2. Ofrenda
L. Recibe, Virgen, la flor de nuestra fe.
T. Para que tu gozo sea cumplido.
L. Recibe, Madre, la flor de nuestra esperanza.
T. Para que tu gozo sea cumplido.
L. Recibe, Reina, la flor de nuestra caridad.
T. Para que tu gozo sea cumplido.
L. Recibe, Reina del Santo Rosario, la flor
de nuestra consagración.
T. Para que tu gozo sea cumplido.
L. Virgen intacta, Madre dichosa, Reina gloriosa
del mundo.
T. Intercede por nosotros ante el Señor.
L. Recibe, Virgen Santísima, las flores
que ofrecemos, y guárdalas dentro de tu corazón, para que ahora y siempre
nuestra fe, esperanza y caridad, con nuestra consagración a tu Corazón Inmaculado,
sean prenda bendita de tu gozo y del nuestro.
3. CONSAGRACION A LA VIRGEN SANTISIMA
Señora y Madre mía, yo me ofrezco todo a ti
y, en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día mis ojos, mis oídos,
mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo, Madre de bondad, guárdame
y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén.
4. Oración al Angel de la Guarda
Angel de Dios, que eres mi custodio, pues la bondad divina me
ha encomendado a ti, ilumíname, dirígeme, guárdame. Amén.
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