
4º DOMINGO DE PASCUA
1. CANTO DE ENTRADA
Cantando la alegría de vivir
lleguemos a la casa del Señor;
marchando todos juntos como hermanos,
andemos los caminos hacia Dios.
La paz del Señor sea con vosotros
la paz que llena sola el corazón,
la paz de estar unidos como hermanos,
la paz de que nos promete nuestro Dios.
2. SALUDO
Hermanos, el Señor resucitado esté con todos
ustedes.
3. PRIMERA LECTURA
Sólo Jesús puede salvarnos
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
(4, 8-12)
En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu
Santo, dijo: "Jefes del pueblo y ancianos: Puesto que hoy se nos interroga
acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, para saber cómo fue curado,
sépanlo ustedes y sépalo todo el pueblo de Israel: Este hombre ha quedado sano
en el nombre de Jesús de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios
resucitó de entre los muertos. Este mismo Jesús es la piedra que ustedes, los
constructores, han desechado y que ahora es la piedra angular. Ningún otro puede
salvarnos, pues en la tierra no existe ninguna otra persona a quien Dios haya
constituido como salvador nuestro".
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor
4. SALMO RESPONSORIAL
R. Te damos gracias Señor, de todo corazón.
Te damos gracias Señor, cantamos para Tí.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno,
porque tu misericordia es eterna.
Más vale refugiarse en el Señor,
que poner en los hombres la confianza;
más vale refugiarse en el Señor,
que buscar con los fuertes una alianza. R
Te doy gracias, Señor, pues me escuchaste
y fuiste para mí la salvación.
La piedra que desecharon los constructores,
es ahora la piedra angular.
Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro
patente.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Que Dios desde su templo nos bendiga.
Tú eres mi Dios, y te doy gracias.
Tú eres mi Dios, y yo te alabo.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno,
porque tu misericordia es eterna. R.
5. SEGU NDA LECTURA
Lectura de la 1ª carta del Apóstol San Juan
(10, 11-18)
Queridos hijos: Miren cuánto amor nos ha tenido
el Padre, pues no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos. Si el
mundo no nos reconoce, es porque tampoco lo ha reconocido a él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero
aún no se ha manifestado cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando él se
manifieste, vamos a ser semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor
6. ALELUYA
R. Aleluya, Aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor;
yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a
mí.
R. Aleluya. Aleluya.
7. EVANGELIO
El buen pastor da la vida por sus ovejas.
@ Lectura
del santo Evangelio según San Juan (10, 11-18)
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos:
"Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio,
el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir
al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa,
porque a un asalariado no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis
ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco
al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son
de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz
y habrá un solo rebaño y un solo pastor.
El Padre me ama porque doy mi vida para volverla
a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla
y lo tengo también para volverla a tomar. Este es el mandato que he recibido
de mi Padre".
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor
8. PROFESION
DE FE
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra?
-Sí, creo.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor
nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó
y está sentado a la derecha del Padre?
-Sí, creo.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia
católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la
resurrección de los muertos y en la vida eterna?
-Sí, creo.
Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia
que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.
-Amén.
9. ORACION DE LOS FIELES
(Tomado del mensaje del Papa)
¡Oh. Sagrada Familia de Nazaret!, comunidad
de amor de Jesús. María y José, modelo e ideal de toda familia cristiana, a
ti confiamos nuestras familias.
Abre el corazón de cada hogar a la fe, a la
acogida de la palabra de Dios, al testimonio cristiano, para que llegue a ser
manantial de nuevas y santas vocaciones.
Dispón el corazón de los padres para que, con
caridad solícita, atención prudente y piedad amorosa, sean para sus hijos guías
seguros hacia los bienes espirituales y eternos.
Suscita en el alma de los jóvenes una conciencia
recta y una voluntad libre, para que, creciendo en sabiduría, edad y gracia,
acojan generosamente el don de la vocación divina.
Sagrada Familia de Nazaret, haz que todos nosotros,
contemplando e imitando la oración asidua, la obediencia generosa, la pobreza
digna y la pureza virginal vividas en ti, nos dispongamos a cumplir la voluntad
de Dios, y a acompañar con prudente delicadeza a cuantos de entre nosotros sean
llamados a seguir más de cerca al Señor Jesús, que por nosotros "se entregó
a si mismo". Amén.
10. OFERTORIO
EL SEÑOR ES MI PASTOR,
NADA ME PUEDE FALTAR.
El Señor es mi Pastor, nada me falta;
en praderas de hierba tierna
el me hace reposar;
a las aguas de descanso me guía
y mi alma reconforta.
11. COMUNION
Sois la semilla que ha de crecer,
sois la estrella que ha de brillar,
sois levadura, sois grano de sal,
antorcha que debe alumbrar.
ID, AMIGOS, POR EL MUNDO
ANUNCIANDO EL AMOR.
MENSAJEROS DE LA VIDA.
DE LA PAZ Y EL PERDON.
SED, AMIGOS, LOS TESTIGOS
DE MI RESURRECCION.
ID LLEVANDO MI PRESENCIA
CON VOSOTROS ESTOY.
Sois una llama que ha de encender,
resplandores de fe y caridad.
Sois los pastores que han de guiar
al mundo por sendas de paz.
Sois los amigos que quise escoger,
sois palabra que intnto gritar.
Sois reino nuevo que empieza
a engendrar justicia,
amor y verdad.
Sois fuego y savia
que vine a traer,
sois la ola que agita la mar.
La levadura pequeña de ayer,
fermenta la masa del pan.
Una ciudad
no se puede esconder,
ni los montes se han de ocultar;
en vuestras obras
que buscan el bien,
los hombres al Padre verán.
12. CANTO FINAL
Una canción alegre cantaré,
una canción
de vida y juventud;
del corazón
el ritmo llevaré,
un ritmo de esperanza,
de ilusión y luz.
YO CANTO: YO AMO
SIN MIEDO AVANZARE.
CON DIOS EN MI ALEGRIA
YA NO TEMERE. (2)
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