
1er DOMINGO DE CUARESMA
1. CANTO
DE ENTRADA
CRISTO NOS DA LA LIBERTAD
CRISTO NOS DA LA SALVACION
CRISTO NOS DA LA ESPERANZA
CRISTO NOS DA EL
AMOR. (2)
Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré.
Cuando cargue con la cruz de los demás, me salvaré.
Dame, Señor, tu palabra, oye, Señor, mi oración.
2.
acto penitencial
Empezamos en este domingo el camino hacia la
Pascua. Unidos a Jesucristo, queremos transformar nuestras vidas, queremos disponernos
a recibir el don infinito que nos viene de su muerte y su resurrección. Por
eso ahora, al comenzar la Eucaristía de este primer domingo de Cuaresma, debemos
mirar cada uno de nosotros hacia nuestro interior, reflexionar sobre nuestra
vida, y pedir perdón por nuestros pecados. Confesemos juntos nuestros pecados:
Yo confieso ante Dios todopoderoso..
3.
ORACION COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso,
que las prácticas anuales propias de la Cuaresma, nos ayuden a progresar en
el conocimiento de Cristo y a llevar una vida más cristiana. Por nuestro Señor
Jesucristo... Amén.
4.
PRIMERA LECTURA
En este camino hacia la Pascua que hoy iniciamos,
las primeras lecturas de cada domingo nos harán recordar la historia del Antiguo
Testamento: la historia de la humanidad y del pueblo de Israel, la historia
que Jesucristo vendrá a redimir. Escuchemos hoy cómo aparece entre los hombres
la primera semilla del pecado y del mal
Lectura del libro del Génesis
2, 7-9; 3, 1-7
D espués
de haber creado el cielo y la tierra, el
Señor Dios tomó polvo del suelo y con él
formó al hombre; le sopló en las narices un aliento de vida, y el hombre comenzó
a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al
hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de
árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín,
el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.
La serpiente, que era el más astuto de los animales
del campo que había creado el Señor Dios, dijo a la mujer: «¿Conque Dios les
ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?»
La mujer respondió: «Podemos comer del fruto
de todos los árboles del huerto, pero del árbol que está en el centro del jardín,
dijo Dios: No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán
de morir».
La serpiente replicó a la mujer: «De ningún
modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol,
se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el
mal».
La mujer vio que el árbol era bueno para comer,
agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó,
pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, el cual también comió. Entonces
se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos.
Entrelazaron unas hojas de higuera y se las ciñeron para cubrirse.
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
5. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. PERDON, SEÑOR,
HEMOS PECADO.
Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados. R.
Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti solo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo. R.
Crea en mí, Señor, un corazón puro,
un espíritu nuevo para cumplir
tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí tu santo espíritu. R.
6. SEGUNDA
LECTURA
Escuchemos ahora las palabras del apóstol
Pablo que nos anuncia el Evangelio, la gran noticia en la que se fundamenta
nuestra fe.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo
a los Romanos 5, 12-19
H ermanos:
Así como por un solo hombre
entró el pecado en el mundo y por el pecado
entró la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.
Antes de la ley de Moisés ya existía el pecado
en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se castiga cuando no hay ley,
sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aún sobre aquellos que
no pecaron como pecó Adán, cuando desobedeció un mandato directo de Dios. Por
lo demás, Adán era figura de Cristo, el que había de venir.
Ahora bien, el don de Dios supera con mucho
al delito. Pues si por el delito de un solo hombre todos fueron castigados con
la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre
todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios. Tampoco pueden compararse
los efectos del pecado de Adán con los efectos de la gracia de Dios. Porque
ciertamente, la sentencia vino a causa de un solo pecado y fue sentencia de
condenación, pero el don de la gracia vino a causa de muchos pecados y nos conduce
a la justificación.
En efecto, si por el pecado de un solo hombre
estableció la muerte su reinado, con mucha mayor razón reinarán en la vida por
un solo hombre, Jesucristo, aquellos que reciben la gracia sobre abundante que
los hace justos.
En resumen, así como por el pecado de un solo
hombre, Adán, vino la condenación para todos, así por la justicia de un solo
hombre, Jesucristo, ha venido para todos la justificación que da la vida. Y
así como por la desobediencia de uno, todos fueron hechos pecadores, así por
la obediencia de uno solo, todos serán hechos justos.
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
7. ACLAMACION
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre, sino también
de toda palabra que sale de la boca de Dios.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
8. EVANGELIO
@ Lectura
del santo Evangelio según san Mateo
R/ Gloria a Ti, Señor.
4, 1-11
E n
aquel tiempo, Jesús fue conducido por el
Espíritu al desierto, para ser tentado por el
demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre.
Entonces se le acercó el Tentador y le dijo: «Si tú eres el Hijo de Dios, manda
que estas piedras se conviertan en panes». Jesús le respondió: «Está escrito:
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca
de Dios».
Entonces el Diablo lo llevó a la ciudad santa,
lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: «Si eres el Hijo de Dios,
échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden
y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna».
Jesús le contestó: «También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios».
Luego lo llevó el Diablo a un monte muy alto
y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo:
«Te daré todo esto, si te postras y me adoras». Pero Jesús le replicó: «Retírate,
Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás».
Entonces lo dejó el Diablo y se acercaron los
ángeles para servirle.
Palabra del Señor. R. Gloria a Ti,
Señor Jesús.
9. Profesion de Fe
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único
y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros,
resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa
Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados,
en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI, CREO.
Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia
que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.
- AMEN
10.
ORACION DE LOS FIELES
Oremos confiadamente al
Señor, en este tiempo de gracia y misericordia.
Digamos: Señor, ten piedad.
1.- Por toda la Iglesia, por todos
los cristianos, para que la conversión cuaresmal nos transforme y nos haga
más fieles al Evangelio. Oremos.
2.- Por los que se han alejado de
la fe y la esperanza de Jesucristo, para que el Señor les dé su luz a fin
de que puedan descubrir la vida que él nos ofrece. Oremos.
3.- Por los países de tradición cristiana,
para que resuene entre nosotros, una vez más, la llamada a la conversión,
y sepamos escuchar el clamor de los pobres. Oremos.
4.- Por esta comunidad reunida para
celebrar el inicio de la Cuaresma, para que el alimento de la Palabra y de
la Eucaristía nos renueven y nos hagan más cristianos. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras
plegarias, y llénanos con tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
11. CANTO
DE OFERTORIO
PADRE ESTOY EN TUS MANOS,
PADRE TE ENTREGO MI ALMA,
ENSEÑAME A AMAR
Abba Padre del cielo,
Padre del cielo nuestro creador;
gloria, gloria a tu nombre
gloria a tu nombre, gloria y honor.
12.
CANTO DE COMUNION
DANOS UN CORAZON GRANDE PARA AMAR;
DANOS UN CORAZON
FUERTE PARA LUCHAR.
Hombres nuevos creadores de la historia
constructores de nueve humanidad.
Hombres nuevos que viven la existencia
como riesgo de un largo caminar.
Hombres nuevos luchando en esperanza
caminantes sedientos de verdad.
Hombres nuevos sin frenos ni cadenas.
Hombres libres que exigen libertad.
Hombres nuevos amando sin fronteras,
por encima de razas y lugar.
Hombres nuevos al lado de los pobres.
Compartiendo con ellos techo y pan.
13.
CANTO FINAL
Perdón, oh Dios mío. Perdón, indulgencia.
Perdón y clemencia. Perdón y piedad. (2)
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