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LITURGIA
III. FORMACION LITURGICA TEMA
5: INTRODUCCION A LA LITURGIA
III. FORMACION LITURGICA
TEMA 5:
INTRODUCCION A LA LITURGIA
ORACION INICIAL:
Romanos 12,1-2; Hebreos 9,11-15.
Colocar varios objetos
litúrgicos; cada uno toma uno de ellos, y expresa lo que le dice ese
signo, utensilio u objeto litúrgico. Con ellos la Iglesia rinde a
Dios su culto oficial, y santifica a las personas y comunidades.
PRIMERO VEAMOS:
La mayoría de las personas se da cuenta de que algo
está cambiando en la Iglesia por las celebraciones. Se han revisado
todos los ritos de celebración. Pero ¿en qué se nota que damos un
culto a Dios más auténtico? ¿en qué se nota que hemos crecido en sentido
de comunidad a través de las celebraciones? ¿Por qué el pueblo anda
inventando signos nuevos en lugar de profundizar en la vivencia de
los signos litúrgicos que ha recibido de la Iglesia como patrimonio?
¿Dónde está la diferencia entre las acciones litúrgicas y las acciones
extralitúrgicas?
AHORA PENSEMOS:
1. LO QUE NO ES LA LITURGIA
a) Un espectáculo
sagrado, la forma oficial del culto exterior de la Iglesia, la "etiqueta
del Gran Rey".
Dice Pío XII: "No
es parte solamente externa y sensible del culto divino, ni el ceremonial
decorativo" (Mediator Dei 25).
¿Cómo podría ser oración
en sí una mera acción cortesana y pomposa, exterioridad y fasto, sin
vivencia comunitaria y salvífica?
Además, los espectáculos
no son gratuitos, tienen un motivo meramente social humano, busca
ser atractivo para enganchar gente, y para nada interesa la comunidad.
b) El cumplimiento
legal de unos ritos.
Si celebramos por cumplir
una norma social o de conciencia, por tradición, costumbre o mandato,
somos meros funcionarios o "borregos".
Pío XII decía que la
liturgia no es el "conjunto de leyes y preceptos por los que
la Jerarquía ordena el conjunto de ritos" (Mediator Dei 25).
¿Cómo podría ser culto
perfecto, adoración en Espíritu y en verdad, si la convertimos en
ritualismo y legalismo?
c)
Un acto de culto privado.
No se trata de la piedad
individual hecha pública: una acción en la cual no se sienten comunidad,
no se unen a ella ni se identifican con ella, ni se sujetan a sus
normas y condiciones, sino que cada quien busca la realización de
sus gustos y hasta procura realizarla en privado.
¿Cómo podría ser eclesial?
El culto público no es yuxtaposición de devociones personales. No
sería liturgia de la Iglesia, sino se reduciría a una mera ceremonia.
Y muchas veces se busca
sólo el lucro, se ve la celebración como compraventa de un servicio
religioso, un negocio en el cual se regatean los servicios o costos,
se buscan padrinos para lucimiento personal, se derrocha en detrimento
de otros.
d)
La expresión externa del sentimiento religioso natural.
La mera manifestación
de nuestra dependencia del ser supremo, válida para cualquier ser
humano y cualquier religión.
¿Cómo podría ser ejercicio
del Sacerdocio de Cristo, con su originalidad, si se queda en algo
meramente antropológico?
e)
Una catequesis simbólica o un acto de concientización
comunitaria.
La celebración supone
y exige catequesis, pero no podemos convertirla en una explicación
de todo lo que se hace y se dice.
¿Cómo podría ser una
acción simbólica si prevalece lo racional y verbal?
Menos aún si instrumentalizamos
la celebración para inculcar una idea (política, de consumo, de
protesta, de vanidad, de campaña para una acción).
2. LO QUE ES LA LITURGIA
La Liturgia tiene una
parte externa y sensible (la celebración y sus signos sensibles),
y de una parte interna, invisible y sobrenatural (la presencia activa
de la obra de nuestra salvación en Cristo).
Algunos definen la Liturgia
del exterior al interior: Es un sistema de oraciones, ritos y signos
que la Iglesia reconoce como su culto público oficial, por el cual
realiza su encuentro con Cristo, glorifica al Padre y recibe santificación.
Pide
que la acción haya sido instituida por Cristo o por la Iglesia; se
realice en nombre de Cristo y de la Iglesia; por personas con poder
ministerial y encargo oficial; y en conformidad con las normas establecidas;
que se ordene a la glorificación de Dios y a la santificación de los
hombres.
Otros
la definen del interior al exterior: Es el ejercicio del Sacerdocio
del Cristo total, Cabeza y miembros, en una acción sagrada eclesial
en la cual se actualiza la gloria de Dios en la santificación humana.
Es la actuación última
del misterio encarnatorio y Pascual de Cristo, en un complejo de signos
sensibles con los cuales Cristo resucitado, en la Iglesia y a través
de la Iglesia, continúa su obra salvífica, culminada en el Misterio
Pascual, concentrando así la Historia de la Salvación.
En conclusión, la liturgia
es una acción simbólica (elemento externo) donde está
presente y actuante el Misterio de Cristo y el Misterio de la Iglesia.
Tres son, pues, los constitutivos de una acción litúrgica:
a) Memorial del Misterio
de Cristo.
b) Acción sacramental
de la Iglesia.
c) Sistema simbólico
de comunicación.
3.
ALGUNAS CONSECUENCIAS:
a) La Liturgia es
acción.
No es teoría, sabiduría
secreta, doctrina, escuela, sino acción. Termina en "urgia",
como siderurgia, metalurgia, u orgía.
Es un "drama",
que comporta movimiento, tiene un dinamismo interior regido por leyes
propias (mediación sensible, diálogo, compromiso total de la persona,
comunión, etc.).
No consiste en empalmar
artificialmente ritos y palabras, sino el movimiento armónico de un
conjunto de elementos que se va desarrollando, amplificando, culminando
y concluyendo, como la Alianza que Dios hace en la historia con su
pueblo. Tiene su ritmo y lo anima la vitalidad del soplo divino.
Los momentos principales
de toda celebración son: convocación (asamblea litúrgica,
signo de la Iglesia en cuanto convocación de creyentes en torno a
Cristo resucitado), diálogo salvífico (escucha de la
Palabra y respuesta a ella), signos con los cuales se sella
la alianza de Dios con su pueblo.
b)
La Liturgia es una acción simbólica.
Se realiza a través
de actitudes, gestos, palabras; es un complejo de signos a través
de los cuales Dios habla y comunica su vida por Cristo en el Espíritu,
continuando así su proyecto de amor.
Sólo a través de signos
podemos captar y recibir el don divino y corresponderlo personal y
comunitariamente. La historia de la salvación, la fe, la comunión
divina, son realidades invisibles que necesitan ser expresadas. Los
signos (palabras y gestos estructurados en ritos) nos dejan
entrever estas realidades trascendentes.
La liturgia no es una
catequesis ilustrada, sino es una actualización de la salvación a
través de los signos. Su lenguaje no es la palabra, sino el signo.
c) El sujeto de la
acción litúrgica es Cristo.
Cristo es el actor principal
de la liturgia. Está presente y operante en la celebración (SC
7).
Es una presencia real
y eficaz, aunque realizada en signos y grados de diversa intensidad:
Asamblea, y en ella el ministro presidente; Palabra
anunciada (SC 33): es el "hoy" de la salvación; signos
sacramentales (SC 2), sobre todo el Pan y Vino eucarísticos.
d) La Liturgia es
un acto comunitario.
La Iglesia es una comunidad
jerárquica, y halla su expresión en la acción litúrgica. "No
son acciones privadas, sino celebraciones de la Iglesia que es sacramento
de unidad, es decir, pueblo de Dios reunido y ordenado bajo la guía
de los obispos" (SC 26).
El sujeto concreto es
la asamblea local, que interpreta la cultura, exigencias, expectativas
y vida concreta de la comunidad, que encuentra en la celebración su
propio rostro.
Que aparezca la asamblea
múltiple, abierta, que expresa sus propias inquietudes.
e) Comporta la participación
de todos.
No es una concesión
a los fieles, ni un expediente de actividades, sino un derecho y un
deber de todo cristiano por la fuerza del sacerdocio común y de los
sacramentos que lo constituyen como miembro de un pueblo sacerdotal.
La participación es
piadosa, consciente, activa, plena y comunitaria (SC 14).
f) Requiere un ambiente
adecuado.
Exige clima de fiesta,
pues es memorial de la Pascua de Cristo. No se logra poniendo
elementos folklóricos o externos, sino valorizando la iluminación,
el adorno significativo, la acogida fraterna, el tomar en cuenta
a las personas para romper el hielo y hacerlos salir del anonimato.
Tienen un papel primordial
la música y el canto: "la oración adquiere una expresión
más gozosa, se manifiesta mejor la naturaleza jerárquica y comunitaria
de la liturgia, la unidad de los corazones se alcanza mejor por la
unidad de las voces, los ánimos se elevan mas fácilmente a los cosas
celestiales por el esplendor de los cosas sagradas, y toda la celebración
prefigura más claramente la liturgia de la Jerusalén celestial"
(MS 5).
No son elemento decorativo
o de solemnización, sino parte integrante de la celebración y tarea
del pueblo de Dios animado por un coro o un guía.
El lugar de la celebración
no tiene sólo una finalidad funcional, sino tiene un significado simbólico
y una tarea pedagógica. "Debe presentar la imagen de la asamblea
reunida, permitir la ordenada y orgánica participación de todos, y
favorecer el regular desarrollo de las tareas de cada uno" (OGMR
257).
CONCLUSION:
La liturgia es el memorial
de la obra salvadora de Cristo en la Iglesia a través de un sistema
simbólico. La liturgia contiene toda la obra salvífica de Cristo,
preparada y anunciada en el AT, realizada en la plenitud de los tiempos
sobre todo por el Misterio Pascual, continuada en la Iglesia hasta
el regreso del Señor. La liturgia es, pues, a la vez, un momento más
de la Historia de la Salvación, y también la síntesis de esa Historia.
Todo ésto se explica con el término "memorial".
El memorial no es un
recuerdo subjetivo o una conmemoración. Es un recuerdo eficaz, una
celebración que actualiza lo que recuerda; un sacramento del acontecimiento
pasado. Es la convicción de que Jesús resucitado actualiza y nos comunica
en cada celebración la fuerza salvadora de su Pascua. El memorial
también adelanta en cierto sentido el futuro, y lo garantiza.
¿Cómo es posible esa
reactualización de un hecho salvador del pasado?
a) En la celebración
Dios toma la obra de su Hijo y le da eficacia hoy.
b) Los actos históricos
de Cristo perduran en el cielo y entran en la tierra por la acción
litúrgica.
c) Cristo lo instituyó
expresamente como acción memorial, encerrando el presente, el pasado
y el futuro.
Y
así todos nosotros somos asociados en el amor y la gloria del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo que desde la eternidad y hasta la eternidad
constituyen su ser.
LUEGO ACTUEMOS:
Clasificar los mismos signos y objetos usados en la
oración inicial.
CLASES DE SIGNOS
a) Actitudes litúrgicas:
De pie, de rodillas, sentados, postrados, procesiones, manos extendidas,
manos elevadas, imposición de manos, gestos con los ojos, etc.
b) Elementos naturales
en la liturgia: Luz, agua,
incienso, pan, vino, aceite, etc.
c) Objetos para
la liturgia: cáliz, cruz, imágenes, sagrario, candeleros, atril, etc.
d) Lugares: ambón,
sede, altar, confesonario, bautisterio, templo, etc.
FUNCIONES
DE LOS SIGNOS
Los signos tienen cuatro
funciones:
1) PROVOCAN:
llevan un mensaje cuestionador y comprometedor para el ser humano
(la Pascua de Cristo), que es una advertencia, un imperativo de cambio.
2) INFORMAN:
Los signos, explicados, profundizados e ilustrados por la Palabra
de Dios, nutren nuestra vida de fe, profundizan nuestra adhesión a
Cristo y maduran nuestra conversión.
3) EXIGEN UNA RESPUESTA:
Invitan a tomar una decisión, asumir responsabilidades y realizar
acciones concretas de testimonio y de servicio a Dios y a los hermanos.
4) INTEGRAN EN LA
COMUNION: Quien da su "sí" al mensaje de Dios, se adhiere
a la Persona de Cristo y está dispuesto a seguirlo y a vivir su vida
en el encuentro y la santidad; es la máxima eficacia de la liturgia.
ORACION FINAL:
Poner música, y dejar espacio a la libre expresión
corporal como oración.
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