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LITURGIAMANUAL
DE LITURGIA
INTRODUCCION
Dice la Ordenación General del Misal Romano (OGMR edición
1975) en el número 66:
"El lector es instituido
para proclamar las Lecturas de la Sagrada escritura, excepto del Evangelio.
Puede también proponer las intenciones de la oración universal, y,
no habiendo salmista, proclamar el salmo responsorial.
"El lector tiene
un ministerio propio en la celebración eucarística, ministerio que
debe ejercer él, aunque haya otro ministro de grado superior.
"Para que los fieles
lleguen a adquirir una estima suave y viva de la Sagrada Escritura
por la audición de las lecturas divinas, es necesario que los lectores
que ejercen tal ministerio, aunque nos haya sido instituidos en él,
serán de veras aptos y diligentemente preparados".
Y dice la Ordenación
General de las Lecturas de la Misa (OLM) en el número 51:
"Al ministerio
de lector conferido con el rito litúrgico hay que darle la debida
importancia. Los lectores instituidos, si los hay, deben ejercer su
función propia, por lo menos los domingos y días festivos, sobre todo
en la celebración principal. También se les podrá confiar el encargo
de ayudar en la organización de la Liturgia de la Palabra y de cuidar,
si es necesario, la preparación de otros fieles que, por encargo temporal,
han de leer las Lecturas en la celebración de la Misa".
Y prosigue en el número
52: "La asamblea litúrgica necesita de lectores, aunque no estén
instituidos para esa función. Hay que procurar, por tanto, que haya
algunos laicos, los más idóneos, que estén preparados para ejercer
este ministerio. Si se dispone de varios lectores y hay que leer varias
lecturas, conviene distribuirlas entre ellos".
Y en el número 54b:
"Esta preparación debe ser ates que nada espiritual, pero también
es necesaria la preparación técnica. La preparación espiritual presupone,
por lo menos, una doble instrucción: bíblica y litúrgica. La instrucción
bíblica debe apuntar a que los lectores estén capacitados para percibir
el sentido de las Lecturas en su propio contexto y para entender a
la luz de la fe el núcleo central del mensaje revelado. La instrucción
litúrgica debe facilitar a los lectores una cierta percepción del
sentido y de la estructura de la Liturgia de la Palabra y las razones
de la conexión entre la Liturgia de la Palabra y la Liturgia Eucarística.
La preparación técnica debe hacer que los lectores sean cada día más
aptos para el arte de leer ante el pueblo, ya sea de viva voz, ya
sea con la ayuda de los instrumentos modernos de amplificación de
la voz".
Con este pequeño curso
ofrecemos algunas pistas a los equipos de pastoral litúrgica, para
que respondan a este deseo y necesidad de la Iglesia.
NB. Nos apoyaremos para nuestro curso en OLM, sobre
todo el capítulo I: Importancia de la Palabra de Dios.
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